Si sentís el deseo de dejarlo todo para seguir a Cristo, nuestro monasterio te abre sus puertas

Acercate a la vida monástica cristiana

¿Qué es la vocación?

Es Jesucristo que nos invita a caminar juntos y a querer lo que Dios quiere. La insistencia del Señor en llamarnos es signo de su amor paciente.

Nuestra inquietud en la vida suele ser un preanuncio de Dios que nos busca. Si le damos espacio, Él lo ocupará. Si le dejamos la iniciativa, Él nos liberará y entablará con nosotros una relación de amistad.

¿Conocés la vida consagrada?

Es un intento eficaz de asumir el tipo de vida que llevó Jesús: siempre de cara al Padre y de la mano con nosotros. Esta forma de vida se expresa en los votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia.

Quien así se entrega, se desprende de bienes materiales privados a fin de convertirlos en bienes comunes, sin olvidar que siempre hay otros más pobres que necesitan de su solidaridad.

Quien así trata de vivir, solo se interesa por conocer y abrazar la voluntad de Dios.

¿Cómo es nuestra vida?

Los monjes que seguimos la Regla de San Benito en el claustro cisterciense, agregamos algo más: vivir en forma estable los valores monásticos, dentro de una comunidad fraterna, estableciendo una “escuela de caridad” para unirnos a Dios en su misterio íntimo y salvador.

Los valores que abrazamos son: conversión, humildad, obediencia, trabajo manual, soledad y silencio, lectura orante de la Palabra de Dios y alabanza divina.

Conocé más sobre nuestra vida

El Monasterio es una “escuela del servicio divino”

En esta escuela aprendemos el arte de amar a Dios y al prójimo. El camino inicial es arduo y estrecho, el egoísmo, el orgullo y las conductas mundanas están fuertemente arraigados en nuestros corazones. Aquello que no podemos hacer por nosotros mismos, lo logra la gracia de Dios a lo largo del tiempo.

De este modo seguimos las huellas de aquellos que en tiempos pasados acogieron el llamado divino, quienes se revistieron del “hombre nuevo” y se unieron con el Señor hasta ser un solo espíritu con Él.

La paz de Jesuristo nos libera de todos los miedos que opacan el brillo y la plenitud de nuestra vida.

ACERCARTE A LA VIDA MONÁSTICA CRISTIANA

Nuestro Director de vocaciones podrá asesorarte sobre todas las inquietudes que tengas para formar parte de nuestra comunidad.

Podés escribirle a:

vocaciones@trapenses.com.ar

Los requerimientos básicos para sumarte son: el deseo sincero de encontrar a Dios, tener entre 20 y 35 años de edad, una buena salud física y psíquica, libertad de obligaciones familiares y económicas.

Si quieres confiar tus intenciones de oración a nuestra comunidad escribe a:

intercesion@trapenses.com.ar

Que el Señor Jesús y María Santísima te acompañen.

Gracias por tu visita.